Banda de Philadelphia, como el queso. Si empezaron haciendo una mezcla ya rara de punk uk82 y deathrock acompañado de pasajes con sintes y temática medieval, a todo esto se le añaden en este nuevo disco mil influencias imposibles: a mí me suena a ratos a los Maiden de los dos primeros discos, a ratos a Deep Purple o Tangerine Dream. Y si pensáis que se me está yendo la olla y que vaya potaje, pues es que puede ser. Otro que lo escuche le podría sacar otras influencias muy distintas, es un disco muy friki, a ver si mola por aquí.
El anterior largo es muy muy buen disco, pero la producción es bastante más purrelera.